TransHumanismo

la ilusión de creer que la conciencia es efecto de la actividad cerebral

H+-2

 

Estaremos siguiendo con mucha atención en Neuro Futura las líneas de acción del TRANSHUMANISMO, este movimiento filosófico y de inversión empresarial, ante las implicaciones éticas y biotecnológicas asociadas.  Por ende, de enorme influencia positiva o negativa dependiendo de los actores asociados, ya sea para mejorar la salud de las personas gracias a las neurotecnologías o para controlarlas y manipularlas gracias a los sistemas de monitoreo, manipulación frecuencial y control de la información.  Todo lo anterior a distancia o por software asociado a este nuevo período de la Humanidad donde el control de la tecnología de la información y nuestra libertad van de la mano.

 

2045Pocos saben que sólo en Rusia se ha reportado al fisco -por efectos de impuestos- más de un trillón de dólares en inversión en la llamada Agenda 2045, un proyecto transhumanista para multimillonarios, con el objetivo de alcanzar una prolongación indefinida de la vida por uso de cuerpos robóticos donde en unas décadas planean transferir el cerebro de las personas y eventualmente traspasar sólo la conciencia en un cerebro cuántico, logrando una supuesta inmortalidad. El problema de semejante hipótesis significa que se considera la CONCIENCIA como efecto de la actividad cerebral, cuando existe importante evidencia que apunta a lo contrario, donde la CONCIENCIA ES UN FENÓMENO INDEPENDIENTE, que utiliza el cerebro como un transductor comunicacional, cognitivo y motor para vivenciar la experiencia humana.  En palabras simples, los TRANSHUMANISTAS ven al cerebro como huevo y a la conciencia como la gallina.  Muchos creemos que es lo contrario y esto implica una pugna de materialistas reduccionistas biologicistas versus quienes apostamos por una predominancia de la conciencia y la espiritualidad.